Por un momento me sentí a gusto
alterando el código a beneficio propio:
los uno-más-uno dejaban de ser dos.
En esos tiempos me creía seguro
al mover las manecillas a mi antojo:
los día-tras-día dejaban las semanas.
En esas primaveras me veía vivo
con un reloj parado, matemáticas fallonas,
jerga de postilla y línea de tiempo horizontal.
Recuerdo mi reflejo con la boca enorme,
-la cantidad de serpientes que me cabían-
y el sabor de la nata en la espuma marrón del mar.
Hoy no hay recuerdo ni proyecto.
Tengo un Drama Menor en mi mecánica de adulto
Las alucinaciones intoxicaron las ilusiones.
alucinación del “ya llegará”, valores y compañía
alucinación del “ya cambiarás”, certezas y aledaños.
Es Menor porque no me va la vida en ello:
okupo la clase media-bajialta del escalafón social,
como y consumo placeres capitales
que rebajan la condena del drama para ser menor.
Pero está expandido como la eterna sonrisa del espejo,
me castiga por todas las serpientes que le hice
al niño que alucinaba con una playa limpia y desierta.
Es Drama porque algo de la vida va en ello.
No se puede huir de él. Su jaula es mental.
El espacio es su mejor aliado, lo empapa todo:
actitud y forma, pose y decisiones
caminos y ventanas, puertas y candados.
El Drama es como un amigo
que analiza tu forma de hacer amistad
pero no la vive contigo:
prefiere tenerte bajo su control.
El Drama no se puede deshacer
por algo de Estocolmo,
y porque a veces sienta bien hablar con el Drama
preguntarle cosas y escuchar su cándida voz,
chorrearse por su espiral neurótica
y resolver el mundo en los bares de Lavapiés
escuchando a quien ha leído mucho a los abuelos cebolletas
escuchando al que más medallas tiene en el pasaporte
escuchando al que más le gusta salir en prensa;
mientras, el Drama sigue creciendo
en todas esas personas que alucinan
con tener un Drama Menor como el mío.
El Drama se lleva bien con el poder
ambos son pareja de pádel
uno defiende el fondo si el otro se pega a la Red
y solo golpean drive de derecha.
La bola siempre sale baja
difícil de levantar, pesada, traicionera.
Ahora voy al saque con la moral comida
no me entra ningún primero
todos los puntos se los lleva el resto
pero «me agradecen la participación
y el interés que he demostrado
en ese bonito proceso de selección
dónde mi perfil no ha encajado
porque he sacado a la T y no al cajón».
Otra noche que me dan las 5 dando 30 vueltas
al mundo de mi cama
al nudo de mi cabeza
buceando por las lagunas de miedo y cagadas
haciendo apnea para llegar a las perlas del fondo
meándome encima por la presión del agua
con más fe en ver algo claro de mí
en aquestos lares turbios
llenos de recuerdos con filas de dientes afilados.
Gracias Drama por hacerme sentir humano.
Gracias a ti por hacerme sentir como todo el mundo.
No hay nunca una respuesta para ti.
Todas las preguntas que me haces
y que alientan los demás
[los que hablan de amistad
despotismo justicia sabiduría]
no tienen pericia léxica
no se acercan a lo objetivo
no hacen el intento de ser útil
no son más que un barro denso y pegajoso
como superglue en las suelas de mis botas
que me hacen andar más lento
más oscuro
más pesado
más dolido,
más humano.