En el banco del parque
la juventud hace los deberes:
construye futuro.
No se cree la imagen gris metal
implantada en el chip colectivo.
Hace tiempo que tomaron
la dichosa píldora roja de Morfeo.
Buscan ese zima blue perfecto
para abandonar lo caduco del ser.
Hacen temas de colabos hablando de lo real
pero saben que la pureza no existe.
Everything is a remix!
La lección está aprendida.
Quieren pioneers y unos bafles,
les sirve más un vinilo que la vajilla de bodas.
Lo disonante ha roto el mito de Mozart
El Trap es la nueva BSO
el contrapunto es el leit motiv,
se cayó el pop de Chayanne y Raúl.
No es cuestión de encontrar una satisfactoria labor
esta vez solo vale imaginar algo nuevo,
es lo que cuenta.
Son el arrebato de lucidez
en la mente de un alcohólico.
Solo falta el momento del remolque.
Son el error de la suerte,
la moto de agua aparcá en el barrio.
Han creído más en las pipas con sal en el banco
que en las concertas antes de entrar en clase.
Han aprendido a hackear coches y motos
a punta de navaja y a trompicones.
Un curso de cómo hacer una ganzúa
resultó más útil que una carrera entera.
Nunca creerán en los cánones de Orgullo y Prejuicio
porque son hijos de El Bola y Susana Bragas Sucias
Despertaron del Sueño Americano
porque El Comediante ya les contó la pesadilla.
Por mucho que devoren mcdollar de madrugá
saben que no es una cadena de restauración, sino inmobiliaria.
Y las luces que buscan como polillas
son las del technaco y no las de la tele.
Ojo a quien subestime su importancia.
Sin ellas estamos fuera.
Aunque el Bella Ciao les suponga
una canción tó guapa de La Casa de Papel
su badbunnybaby también tiene algo subversivo
hay un No Pasarán entonados en sus EDM y autotunes.
No han creído tanto en los informativos de Piqueras
como en las palabras de los Doble V
las decisiones de ahora están por rechazar
el lugar que alguien designó en la jaula.
No quieren un planeta modo Trántor
porque ya han soñado siendo robots.
Ahora se preguntan si las gallinas pueden volar
si alguien les enseña
Están descubriendo que ser gallina no supone más
que tener unas alas
y en la granja solo se quedarían los toros, gallos
y demás testosteronas.
Que alguien ose dudar del poder de lo que viene.
Que nadie ose nunca llamar generación perdida a nadie.
Que lo que viene no es solo contraseñas de Netflix,
capitalismo disfrazado y lameculos de Bezzos
Viene la gente que ha mamado de las tetas de la diosa virtud
de la templanza más absoluta.
Del padre nuestro, pan de oro:
“Sé fuerte o sé inteligente, pero sé algo en la tierra
y ten en mente un escondite por si empieza la guerra”.