Hemos deglutido un futuro
con pilares de ayer
y enfocamos la existencia baldía
entre neones y megatron.
Cada latido del corazón
nos retumba con EDM
y el arpegio de esa oscura canción
nos abre nuevas realidades.
En el mundo de los débiles,
donde nos ofendemos
por cualquier cosa,
nos reconocemos
como les niñes
y son las pieles más duras
las que se irritan.
Encendemos la candela de la moraga
en honor de las personas
que no caben en la fórmula social
y para ver si entre tanta niebla mediática
damos con el camino a seguir.
Aunque desbrocemos el paso
con un machete romo,
Aunque plantemos semillas
en tierra árida y venenosa,
Aunque nos toque cargar con el peso
de los errores ajenos,
no habrá una piedra que nos impida
no habrá una mochila de culpabilidad
no habrá una maleta obsoleta que nos retrase.
Por el rumbo que improvisemos
en una vida común que nadie
supo, sabrá ni sabe vivir.
Por ese nuevo tiempo
que está por imaginar:
no nos vamos a morder la lengua,
porque ya conocemos el sabor de la sangre.
Vamos a construir los minutos y segundos
que nos toca vivir.
No vamos a hablar de porvenir,
porque eso no existe.
No vamos a hablar en pretérito,
porque eso ya se dijo.
Somos generación de cristal blindado,
transparente, fuerte,
y con el futuro postergado
al interés del presente.