Hoy he hecho bien poco por la ansiedad,
he vuelto a perder los límites del deseo
y no hay arrepentimiento sin castigo…
Hoy pega un sol picante que no gozo.
Ayer brillaban más los cristales de sal
cuando los bañaba de plata la Luna.
He dejado las prioridades para mañana
sin móvil que justifique las acciones,
porque la inercia del piti tras piti
está acomodándose en mi cuerpo.
El abismo del desastre sabe mi nombre.
Yo fecundo las malas decisiones,
yo elegí leer a todos los antagonistas,
yo elegí creer en sus palabras.
Y aprendí que todas las pelotas de cera
son grandes bolas de papel albal
que han conocido pocos nazarenos,
porque todos proyectamos una imagen
de aquello que deseamos ser
pero nunca llegamos al final.
Me he quedado enganchado en el cuento
según dicen los protagonistas.
Mi relación con el futuro es tóxica
como la de Machine Gun y Megan Fox.
Ninguno habla bien del otro.
Deshacer los nudos de los cables
resulta una tarea casi inhumana
porque hemos guardados tantos inservibles
en un cajón que más vale quemarlo todo
que esforzarse en buscar soluciones.
Me he quedado enganchado en el cuento
me han dicho todos sus protagonistas.
He hecho más por llenarme los vacíos
a base de zumo de caña y OCB XL
que rellenarlos con estiércol y fertilizantes.
Porque el cuento del yo lo cuentan ellos
y las historias de tragedias son para nos(otros).