Vuelta al ruedo mi pana que como el ojalá
llegas mil profecías tarde.
No ha sabido nadie que he estado arando dunas
cada mayo sin primaveras.
Todo ha sido una bonita ensoñación marciana
estancada en los charcos;
creyendo que era el mar he navegado eones
y he conocido más islas
que granos de sal.
No me quedé sediento porque la boca
la tuve bien abierta:
entraron moscas, salió mierda,
y los días que se llenaron los pantanos de Málaga,
cuatro gotas mal contás.
Vuelta al ruedo mi pana que los fachas no descansan
y las cuquis se te meten por las perneras.
Así me niego a que este micrófono
sea otro amplificador de basura
y reniego de la única dirección
de la única maldita salida
para esto que nos pasa y que cada vez
nos cuesta más decir su nombre.
Vuelta al ruedo mi pana a descargarse el pecho
de tanto aguantar el aire.
No he empezado a bailar y ya me atormentan
las estúpidas incongruencias.
Los rebuznos de la tele
no dejan ni un puto verso libre,
solo puedo escribir para la réplica a las alusiones.
Elaboro los discursos
me empieza a doler por gordo el dedo
pierdo el inconsciente
y acabo de rodillas al punto
sin mayúsculas detrás.
Vuelta al ruedo mi pana que te veo mu fresquito
descamisado en la acera
ciego desde temprano con la goma pasá
y te está comiendo los imperios a bocados.
No protegiste ni un lascado
de estas ruinas de Sarajevo
mientras llegaba una inmensa infantería
a las puertas de tus estrofas.
Vuelta al ruedo mi pana que lo único que tienes lleno
son los vacíos con tantos eufemismos
que parecen poemas.