Y si el ruido entre mis sienes es pura zozobra,
la culpa tiene varios protagonistas
y la firma el rol que me ha tocado interpretar
en esta película improvisada que dirigen
el rencor y las cosas de Edipo.
Ahora que vuelvo a comerme las uñas
no quiero escuchar que me estoy quedando loco,
que todas mis conclusiones son fantasía;
que me hago mentes con cualquier cosa.
Porque resulta que estoy guarnío
y no me fío de ti, de mí ni de nadie.
Batman no puede darme
la dosis de justicia que me corresponde.
No tengo claro mi papel en esta nueva película.
En esta zozobra que nos quema tanto
y que bautizas con mi nombre y apellidos.
Me han destrozado tus palabras de piedra,
las que callas y me da la posición
de pez nadando a contracorriente.
El protagonista borracho del guion
que no puede improvisar.
Si quieres saber lo que me pasa
ponte a descifrar mis versos.
Estaré mudo en el juicio, corazón;
estaré calladito con mis lágrimas
de ron con cocacola.
Voy a joder el largometraje.
Voy a cagarme en to lo que se menea
y voy a estar tranquilo con mi enfado,
aunque sueltes con sorna que no tengo motivos
y que si me toca papel es de perdedor.
Ya sabes que no susurro, solo grito por remedio.
Así que trágate mi silencio a cucharadas
y paladea con la confianza que a mí me falta
la zozobra de la que somos responsables.