No soy un toyaco
Casi caigo en la trampa aunque no soy un toyaco. Venga, vale, te compro la jugada: casi veo el oro en tus palabras y medicina en tu amianto. Casi me jalo el truco y dejo el jardín sin podar. Casi me como el cuenco de tiempo a remojo y parto el reloj de las circunstancias. … Leer más