Divagar está muy bien
Llover no llueve nunca para arriba igual que los perros nunca ladran porque sí. Tenemos las costillas abiertas como una gruta, así que vámonos, anda. Aún esperas que deje de llover para no resbalar con las suelas de cuero y que esa maldita moda te acabe matando, como no paras de repetirme. Los corazones laten … Leer más