La profunda balada del tiempo perdido
El corazón del segundero late muy distinto dentro de las paredes de mi cuarto: Acelera continuamente las pulsaciones. Compite por superar su anterior ritmo. Y a mí siempre me pilla con los relojes del revés. Porque me bebí de hidalgo el vértigo de su hacer y tumbé de un cabezazo la línea vertical que marca … Leer más