San Pedro, perro, abre la puerta
Pretendo sacar hilo de oro de las lágrimas atragantadas, las que no puedo sacar todavía porque no estoy preparado. Pretendo coserme el ánimo para fardar
Pretendo sacar hilo de oro de las lágrimas atragantadas, las que no puedo sacar todavía porque no estoy preparado. Pretendo coserme el ánimo para fardar
Amanezco los lunes a pasitos cortos, con las alforjas cargadas de benzos, y las palabras escritas en serif; por si hubiese algo que sume. Que
La huella de tu estancia en mi vida es un grano de sal en un cubo de agua; un ridículo intento de impacto oceánico deshecho
Que en jornadas entresemana siempre la gana el juez jesuita al gremli mojado de los fines es letra pequeña del contrato de aliñar con calle
Me dicen que tenga por discurso las acciones de mi día a día y yo no entiendo ni de predicar ni de ejemplos. Hablar es
Pretendo sacar hilo de oro de las lágrimas atragantadas, las que no puedo sacar todavía porque no estoy preparado. Pretendo coserme el ánimo para fardar
Amanezco los lunes a pasitos cortos, con las alforjas cargadas de benzos, y las palabras escritas en serif; por si hubiese algo que sume. Que
La huella de tu estancia en mi vida es un grano de sal en un cubo de agua; un ridículo intento de impacto oceánico deshecho
Amanezco los lunes a pasitos cortos, con las alforjas cargadas de benzos, y las palabras escritas en serif; por si hubiese algo que sume. Que
Aprecio; cómo se caen los castillos de mi boca, cómo se astillan las promesas en mi cuerpo. Tengo que querer algo. – Lo sé –
Es porque me arde más el orgullo que un buche de tequila. Es porque me quema más el calor de un bucle de mañanas. Es