Todos los poemas
Garrote vil
Si deshago los caminos que me trajeron aquí metedme preso; me hacéis todos los psicotécnicos del mundo; y si hace falta recuperamos la lobotomía pa
San Pedro, perro, abre la puerta
Pretendo sacar hilo de oro de las lágrimas atragantadas, las que no puedo sacar todavía porque no estoy preparado. Pretendo coserme el ánimo para fardar
Derecho de pernada
Amanezco los lunes a pasitos cortos, con las alforjas cargadas de benzos, y las palabras escritas en serif; por si hubiese algo que sume. Que
La huella de tu estancia en mi vida es un grano de sal en un cubo de agua; un ridículo intento de impacto oceánico deshecho
Colecciones
Metadatos
San Pedro, perro, abre la puerta
Pretendo sacar hilo de oro de las lágrimas atragantadas, las que no puedo sacar todavía porque no estoy preparado. Pretendo coserme el ánimo para fardar
Derecho de pernada
Amanezco los lunes a pasitos cortos, con las alforjas cargadas de benzos, y las palabras escritas en serif; por si hubiese algo que sume. Que
Desayuno a las dos
Garrote vil
Si deshago los caminos que me trajeron aquí metedme preso; me hacéis todos los psicotécnicos del mundo; y si hace falta recuperamos la lobotomía pa
Derecho de pernada
Amanezco los lunes a pasitos cortos, con las alforjas cargadas de benzos, y las palabras escritas en serif; por si hubiese algo que sume. Que
Pero no me muevo
Aprecio; cómo se caen los castillos de mi boca, cómo se astillan las promesas en mi cuerpo. Tengo que querer algo. – Lo sé –