Silencio, cojones
Cállate que me estás empañando los ojos. Cierra la puta boca y límpiate antes de decir palabras que suenan a dulces. Recuerda que no has
Cállate que me estás empañando los ojos. Cierra la puta boca y límpiate antes de decir palabras que suenan a dulces. Recuerda que no has
Hicimos del tiempo tal chicle que ninguno supo nunca formular la ecuación de parir un ayer merecedor de ser parásito de la memoria. Me confesó
Si el ayer languidece por ideales de cimientos con corsé, el hoy tiene mis vacaciones disueltas en el olor azufre de tu boca de volcán.
Tengo la madeja llena de hilos, y pocas agujas para enhebrar. Tengo la cara llena de lastre y pocos gestos de amor. Ya no miro
Cada vez que escupes esos vocablos desde la profundidad de tu arrogancia y lanzas ideas venéreas al vulgo se me encojen los ojos. Me entra
Cómete la profundidad de mis ojos y cuando la vomites intenta recordar el regusto que te deja; porque no vas a encontrar nada tan dulce
Era demasiado pedirnos un porqué que rezase más allá del estamos muertos, y porque vamos a morir no nos salen canas en la voz, y
El game over después del ocaso lo tenemos atascado en las tuberías del tiempo. Te prometo que abrazo cada migaja de amor cosechado entre todas
Que sea la penúltima vez que masticas con tanto tesón las nubes, sin dejar gota para lavarme la cara, y que me escupes tormentas cuando